Vida

Denuncian restauradoras discriminación

Integrantes del Sinar alegan que es insuficiente el personal disponible para atender el patrimonio nacional, además de los presupuestos restringidos, o la exclusión de especialistas en la planificación de los recursos existentes
jueves, 24 de junio de 2021 · 00:00

AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

El Sindicato Nacional de Restauradores (Sinar), integrado en un 80 por ciento por mujeres, denunció discriminación por parte del INAH.

“A diferencia de otros sindicatos que tienen mucho más tiempo y que tienen especialidades a las que se percibe desde su práctica laboral como masculina, al Sinar se le deja de lado”, denunció este martes Ximena Rojas, dirigente de la organización gremial que agrupa a la plantilla más joven del instituto, durante el conservatorio virtual “La conservación-restauración como función sustantiva del INAH, Situación actual”.

El insuficiente personal disponible para atender el patrimonio nacional -alrededor de 160 especialistas de base, de los cuales 60 por ciento se concentra en la Ciudad de México-, los presupuestos restringidos para protección técnica y legal -menos de 200 mil pesos para Oaxaca o unos 40 mil para Zacatecas, según datos de 2019- o la exclusión de especialistas en la planificación de los recursos existentes, es muestra de ese trato, señaló, por su parte Jannen Contreras, académica de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía Manuel del Castillo Negrete del INAH.

El trato discriminatorio hacia el Sinar y hacia la especialidad de restauración se manifiesta, también, en el desconocimiento de comisiones acordadas con las autoridades, la privación de recursos o ignorarlo como interlocutor, añadió Rojas durante el conservatorio, en el que participaron expertas de entidades como Chiapas, Oaxaca, Yucatán o la Ciudad de México, quienes destacaron el carácter científico de su especialidad y las funciones sustantivas que desempeñan.

La restauradora Haydeé Orea, adscrita al Centro INAH Chiapas, señaló también el menor salario que reciben a diferencia de otros especialistas y la escasez de apoyos para desempeñar el trabajo.

“Somos en este momento tres restauradoras. Una está de permiso de estudio, otra está a punto de tener un bebé y necesitamos que nos echen la mano. La gente no quiere venir por un salario tan bajo, no se dan viáticos, no se paga nada excepto el salario”.

Sin embargo, deben supervisar seis proyectos en Chiapas con recursos del Fonden, tarea que realizan con sus propios vehículos, y otro caso es Palenque, que recibió financiamiento de la Embajada de Estados Unidos, el cual debe ejercerse.

“(Además), hay asaltos constantes en la carretera del Estado; de aquí a Palenque podemos hacer nueve horas y siempre va uno bajo su propio riesgo”, expuso Orea.

ACTIVIDADES SUSTANTIVAS
En cuanto a las 21 funciones del INAH establecidas en el Artículo Segundo de la Ley Orgánica del Instituto, los profesionistas en restauración cumplen más de 50 por ciento, destacó Rojas.

“Si le rascamos un poquito más, cumplimos fácilmente un 75 por ciento de las funciones. Me parece que eso refleja la importancia que tiene nuestra especialidad al interior del INAH”.

Liliana Giorguli, ex coordinadora de Conservación del Patrimonio Cultural del Instituto, exigió se le dé su lugar a esta área en la toma de decisiones, en la planeación de políticas culturales y en la implementación presupuestal respectiva.

“Se ha hablado de las problemáticas que nos han llevado a esto, podemos hablar de poderes tradicionales en el INAH, de cómo se ha distribuido la toma de decisiones, el recurso financiero, pero eso tiene que cambiar ya.

“El área de restauración se ha quedado a la zaga en muchos sentidos, pero no porque no tengamos las capacidades, sino porque no se abre el reconocimiento hacia esta actividad en los términos que cualquiera de las otras áreas tiene y debe tener”, denunció Giorguli en el conservatorio, que también reunió a Germán Frausto, Claudia García Solís y Marina Corres.
 

 

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