Vida

Una revolución laboral

Competencias socioemocionales y tecnológicas, mejor comunicación, así como trabajar por objetivos y en una relación de confianza, serán necesarias para transformar el lugar de trabajo tras la pandemia
martes, 20 de julio de 2021 · 00:23

AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

Tras la pandemia, la forma tradicional de trabajar necesita cambios: ya no priorizar estar todos presentes en el centro laboral, sino más bien trabajar con objetivos, con metas a plazos determinados, confiando en que las personas realizarán su trabajo con un control de tiempos, advierte Marisa Salanova.

“Los jefes, los mandos, los supervisores tienen que aprender a confiar más en la gente, en darles más autonomía, pero esto va unido obviamente a la responsabilidad, no solo es dar sino también recibir”, señala la investigadora, quien ha sido conferencista en eventos del Instituto de Ciencias de la Felicidad de Tecmilenio.

Entre los nuevos retos que menciona la doctora en Psicología, con especialización en Psicología Organizacional Positiva en la Universitat Jaume I de España, están el promover una mayor fluidez y transparencia en la comunicación dentro de las empresas y desarrollar competencias socioemocionales y tecnológicas entre los empleados.

“No podemos seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora. Conectados online pero desconectados en otras cosas. Todavía hay miedo al contagio, a que haya rebrotes, y esto pues también afecta a la vuelta a las organizaciones, al trabajo”.

Habilidades para una nueva etapa
Con la pandemia, ha sido un cambio tran brutal, tan bestial, que nos ha pegado hasta muy adentro en todo lo que estamos haciendo. Es verdad que, con las tecnologías, el trabajo híbrido ha llegado para quedarse, porque las organizaciones también han visto que podemos ser igual de productivos, o incluso más, trabajando en la distancia. Algunas encuestas decían que los empleados trabajaban dos horas más al día con las tecnologías y sin ser pagadas. Esto también debe regularse con leyes.

Luego están todas las competencias de nivel socioemocional: resolución de conflictos, regulación de emociones, inteligencia emocional, capacidad de ser compasivos, conductas altruistas, la gratitud, todas estas son competencias fundamentales.

Por ejemplo, la Psicología Positiva tiene mucho que aportar con preservar el bienestar y la felicidad, y nunca mejor dicho que en estos momentos. Por tanto, desde esta perspectiva buscar nuevas competencias y, detrás de todo esto, buscar las fortalezas para ponerlas en marcha, el conocer cuáles son los valores, el autoconocimiento de uno mismo.

Viene una época de transparencia de la información, de transparencia hacia adentro. Todo esto debe ser plasmado en vías de comunicación, dentro de la organización, transparentes y mucho más fluidas.

Entonces, la fluidez, la transparencia y las competencias socioemocionales, competencias tecnológicas, obviamente, y la capacidad para adaptarte, de ser resiliente, buscar recursos para la resiliencia, todo esto es algo que quizá ya conocíamos de antemano, pero, ahora con la pandemia, se ha vuelto mucho más evidente.

Advierte que quizá a nivel físico está controlada hasta cierto punto la pandemia, siguiendo las normas de seguridad, pero la gente sigue teniendo miedo y ansiedad y, todo esto, las organizaciones tienen que atajarlo de alguna forma. Una vía es el trabajo híbrido y confiar en la responsabilidad de los empleados para hacer su labor a distancia.

“Como trabajadores también tenemos que ir con más ganas de cumplir objetivos, de hacer las cosas bien, con esa necesidad de sentirte seguro, autónomo, que puedes hacer las cosas por ti mismo, que perteneces a una tribu, de alguna manera, que no te van a dejar de lado, con apoyo social, y luego también satisfacer la necesidad de sentirte competente, desarrollando tus habilidades”, expresa Salanova.

Los líderes tienen que cambiar también de alguna forma la visión de liderazgo, ya no tanto ese liderazgo basado en el control, sino en el servicio al equipo, el servicio a los otros, demostrando confianza e intentando satisfacer esas necesidades de autonomía, competencia y pertenencia, concluye.

Reconocimiento, gratitud y red de apoyo
Para Rosalinda Ballesteros, doctora en Estudios Humanísticos por el Tecnológico de Monterrey y graduada de la Maestría en Psicología Positiva Aplicada de la Universidad de Pennsylvania, el estrés provocado por la pandemia en México puede ser enfrentado con ciertas actitudes, tanto de jefes como de empleados.

Un muro de gratitud en casa o en las instalaciones de las empresas y una política activa de reconocimiento verbal y público en las reuniones de trabajo, son dos de la propuestas de la directora del Instituto de Ciencias de la Felicidad de la Universidad Tecmilenio.

El contexto laboral actual hace que muchas cosas no salgan como esperamos, advierte, por lo que también sugiere construir una red de apoyo.

“Tener claro con quién podemos acudir en caso de necesitar ayuda y no dejarlo a la situación, pues, si estamos estresados, nuestras acciones pueden ser erráticas. Otra estrategia es la de cultivar en equipo relaciones positivas y un manejo emocional sano, por ejemplo, a través de la gratitud”.

También recomienda apreciar todo lo que en retrospectiva hemos logrado y usar esto como una fuerza para dar el siguente paso y, finalmente, reconocer lo bueno que seguimos teniendo.
 

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