sábado, 26 de mayo de 2018
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El estilo único del ‘Kepo’

La gracia, carisma y talento de Raymundo Navarro Zacarías lo hacen un árbitro ejemplar que se ganó la admiración de jugadores, aficionados y compañeros de profesión

El estilo único del ‘Kepo’

Raymundo Navarro Zacarías.

Raymundo Navarro Zacarías.

Ángel Domínguez/EL VIGÍA
adominguez@elvigia.net | Ensenada, BC

Gilberto “Vale” Morales y José Reyes Ronfini, son los dos grandes íconos del arbitraje en el basquetbol de Ensenada.

Sin embargo, otro personaje que ocupa un lugar importante en la lista es Raymundo “Kepo” Navarro Zacarías, quien llegó a romper esquemas con su estilo único, aunque sin dejarlo exento de regaños de sus mentores.

Finalmente, su gracia, carisma y talento se ganaron la admiración de jugadores, aficionados y compañeros de profesión.

Pero la historia deportiva del “Kepo” Navarro no comenzó en la duela, sino en el diamante del campo deportivo Antonio Palacios Rodríguez.

“A mi papá le encantaba el beisbol y me empecé a involucrar a los 10 años conviviendo con las selecciones de la Liga Municipal”, recordó.

Navarro Zacarías, dijo que “desde los jardines ponía la pelota en home, de hecho, jugaba cualquier posición, sólo la tercera base me daba miedo tras un pelotazo en la quijada con el que terminé desmayado”.

Como pelotero defendió los colores de Piratas Jr, Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Salinas y Rocha, hasta que una lesión en el hombro lo obliga a decir adiós al Rey de los Deportes.

Entre sus compañeros mencionó a Narciso Verdugo, Ricardo “Richie” Jiménez, Juan de Dios Meza, Leobardo “Cholo” Bustillos, Víctor Moreno, Alberto “Mono” Arreola, Salvador Rubio, Víctor Verduzco, Crosthwaite y Alejandro “Kung Fu” Miranda, entre otros.

“Me sucedió lo mismo que a muchos jóvenes inexpertos que no cuentan con alguien que los oriente; entré sin calentar a relevar un juego de semifinal un día después de tirar un juego completo, y al tercer lanzamiento sentí que se me salió el hombro y nunca quedé bien”, apuntó.

En su búsqueda por regresar a la actividad, “intenté rehabilitarme solo, debido a que no teníamos recursos para pagar un médico, pero no pude y en el basquet descubrí que el movimiento del brazo era diferente y no había mucho esfuerzo”, explicó.

“El basquetbol me entró en las venas inmediatamente y es mi deporte favorito desde los 15 años”, detalló.

MILITAR
El entrevistado dio a conocer que “iba por tres años y me quedé casi 11 en la Fuerza Aérea Mexicana, donde practiqué lo que aprendí del basquetbol, beisbol, atletismo, futbol, incluso accedí a Pachuca, Hidalgo, en 1996 a un nacional”.

“Fueron dos o tres juegos de beisbol muy buenos, luego un martirio porque ya no podía con el brazo”, comentó.

El “Kepo” Navarro informó que causó alta en la Base Militar Aérea Número 3 de El Ciprés, y asistió a cursos y operativos a Sinaloa, Chihuahua, Durango, Chiapas, Jalisco, Ciudad de México y Baja California.

“Entré como Cabo, me retiré como Sargento Primero y por motivos familiares no quise ascender, ya que me cambiarían de unidad operativa y era difícil vivir lejos teniendo a mis padres enfermos, pero salí cuando recibieron la ciudadanía americana por medio de mi hermano”, señaló.

BALONCESTO
Raymundo Navarro debutó en el baloncesto con Jugueteros, antes de pasar a Industrias Rowen, Fraccionamiento México, Lonchería Acapulco, quinteta con la que obtuvo “muchos campeonatos”, y Farmacia Premier, a la cual pertenece desde 2002.

APORTACIONES
“He pasado mucho tiempo en la cancha de basquetbol y mis modelos a seguir son “Vale” Morales, José Reyes Ronfini y Juan Medina, quienes me enseñaron a ser honesto, profesional y serio, aunque esto nunca funcionó”, puntualizó.

También agradeció a “Javier Meza López, otro de los árbitros de hace 30 años y su familia, ya que gracias al doctor tengo un buen trabajo para beneficio de mi hija”.

Sin duda, el motor que mueve al “Kepo” es su inseparable Mariana, quien junto a su padre, creció en el gimnasio municipal Óscar “Tigre” García.

“La llevaba recién nacida en su portabebé y las mamás de Leonas, Águilas del IMSS, Princess de Maneadero me la cuidaban”, recordó.

ARBITRAJE
En las “cáscaras” que se organizaban en la cancha externa del gimnasio Óscar “Tigre” García, Gilberto “Vale” Morales empezó a notar la presencia de un grupo de “chamacos desastrosos”, a los que incluyó en su grupo.

“Vivo a dos cuadras del gimnasio, donde nos la pasábamos jugando, y como algunas veces el ‘Vale’ no podía completar su equipo de trabajo, nos hablaba pero preferíamos cascarear, aunque nos daba una feriecita porque todavía no me llamaba la atención el arbitraje”, aseguró “El Kepo”.

En ocasiones, agregó, “nos encargábamos de la mesa de anotación y terminando nos regresábamos a las retas, y el “Vale” Morales iba por otro de la oreja, ya sea Alejandro Ortiz, César “Goldis” Santana, Víctor “Chino” Rentería o Gustavo Aguiar”.

“En 1985 no había ni anotador, me entregó un silbato y me puso a pitar”, a partir de ese momento, empecé a sentir el poder de tomar una decisión trascendental dentro de un partido y me gustó, ya buscaba mi espacio para poder trabajar, capacitarme y preguntar cualquier duda que surgiera”, recordó.

Sin embargo, “estar en el Ejército me restringía, mientras otros compañeros se enfocaron y destacaron quizá porque tenían más tiempo libre”.

Durante sus casi 33 años como oficial, ha sancionado torneos estatales y nacionales que se llevaron a cabo en Baja California.

“Pité con Jesús Zapata en la Hidalgo y en el Cereso, donde los mismos jugadores del equipo, de los cuales tres salían al juego de estrellas de la Colonia Hidalgo, nos cuidaban, ganaran o perdieran, y el “Vale” les daba el arbitraje y una caja de cigarros como regalo”, expuso.

Al ocupar el cargo de presidente del cuerpo de árbitros, “el dirigente estatal del basquetbol me castigó con el argumento que era muy malo y favorecía a los equipos de Ensenada, pero lo que no le gustaba es que perdían sus equipos de Tijuana”.

“Nosotros siempre nos dimos a la tarea de pitar lo más profesional posible y sin camiseta puesta”, aseveró.

Raymundo Navarro Zacarías, añadió que “uno de mis eventos más relevantes fue la Universiada Nacional del 2002 en Mexicali, donde tuve muy buenos encuentros y conocí a árbitros Fiba y al presidente nacional de árbitros -José Luis Ibarra-”.

En 2004, la situación con César Valencia alcanzó su punto más álgido cuando intenta detener la participación del porteño en una eliminatoria.

“Me invitaron al estatal y este señor no quería que trabajara, entonces, José Luis Ibarra le aclaró que si el Kepo no viene nos retiramos, y para evitar un conflicto decidí no pitar y me dejaron de encargado del Nacional Infantil y Pasarela en Tijuana”, reveló.

LNBP
“En 2005 me pongo como reto personal probarme en Liga Nacional de Basquetbol Profesional, y me presenté en el Comité Olímpico Mexicano al examen médico y no iba ni al 60 por ciento de mi capacidad, obvio, no pasé pero hice amistades”, precisó.

Para 2006 en Aguascalientes, “estaba mental y físicamente preparado y al comenzar a dar la clasificación, veía como los números se agotaban, anunciaron el 58 de Fabián Morales y faltaba el último, el 59, Raymundo “Kepo” Navarro”.

“Me entregaron mis camisetas y quería llorar, sentí una emoción muy grande al superar ese desafío personal y taparle la boca a algunas personas al demostrar que me podía superar”, resaltó.

En total, tomó parte en ocho juegos entre Mexicali -Soles- y Tecate -Astros- para convertirse en el “único novato que le asignan más de seis partidos en LNBP”.

“Terminamos la temporada y a partir de ahí, me daban partidos de pretemporada, pero preferí darme a la tarea de enseñar y reclutar nuevos elementos”, precisó.

“La gente bromeaba cuando recién entré al Ejército, no se dice Cabo, se dice Kepo, y desde finales de 1988 así me conocen”

Raymundo Navarro Zacarías

FICHA

Nombre: Raymundo Navarro Zacarías

Fecha de nacimiento: 26 de junio de 1969

Lugar de nacimiento: Ensenada, Baja California

Apodo: Kepo

 

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