DESDE LA BANQUETA

Lo veremos

Por Sergio Garín Olache
jueves, 06 de diciembre de 2018 · 00:00
Tampoco es algo nuevo que no hayamos vivido antes. Nada nuevo bajo el Sol para asustar a nadie, me explico: El gobierno del Peje va a presentar como mínimo tres características propias del populismo: 1) Control ciudadano para evitar una revuelta social. Los números trágicos de México por desgracia son permanentes con presidentes que van y vienen emanados del PRI y el PAN: Más de la mitad de México vive de milagro, 80% con alguna o varias carencias sociales, 20% de las familias más ricas se queda con el 50% del ingreso nacional, 50% de la fuerza laboral trabaja en la informalidad por los bajos salarios que paga el sector formal.

AMLO dice que va hacer crecer la economía sin inflación (3-4%) y sin déficit presupuestal, lo que se antoja muy pero muy difícil por no decir imposible de lograr: Si no invierte machín el Peje no crece la economía. Controlar la inflación y no gastar más de lo que ingresa lo atan a crecer poco.

Lo anterior es sin contar por lo pronto con el problema número uno de México con los miles de muertos en la guerra contra y del narco, asunto de prioridad nacional cuya solución se va a cocinar en las oficinas de la defensa nacional.

2) Vamos a tener un sistema de gobierno paternalista-autoritario con desarrollo capitalista -lo siento mucho por los radicales de izquierda que esperarían otra cosa, el Peje será lo ladino que quieran ustedes pero no es tonto- y tendremos de la mano la lucha de clases en el discurso no en los hechos como simple propaganda política para el consumo popular administrada por Morena, el presidente y el Estado.

3) Ni Lázaro Cárdenas, ni Luis Echeverría o Carlos de Salinas en su momento quisieron modificar en serio la estructura capitalista de desarrollo en cuanto a las clases que la producen. AMLO no se va a salir del mismo guión de los populistas anteriores, sino cuando mucho va a polarizar más las opiniones y los temas (aeropuerto con todo y consecuencias). Es decir: Un populismo social con estabilidad macroeconómica para garantizar de algún modo las utilidades privadas y el sistema entero se pueda reproducir de la manera más sana posible.

Como ejemplo evidente de lo anterior es la firma del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá con compromisos puntuales de los hombres de negocios y gobiernos de los tres países. AMLO no va a quedar bien con la izquierda radical ni con la derecha del yunque que es la más brava, eso me queda claro. Veremos qué pasa.

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