DESDE LA BANQUETA

El chantaje de la ruptura de 2018

Por Sergio Garín Olache
jueves, 29 de marzo de 2018 · 00:00

La argumentación es un sofisma perfecto con un axioma, dos premisas y un corolario. Axioma, del gr. axioma: dignidad. Proposición tan evidente que no requiere demostración: Dos puntos cualesquiera determinan una y una sola recta (Euclides).

Axioma: Yo soy de izquierda. Soy la izquierda. Me inscribí en el PRI después de ocurrido el 2 de octubre en Tlatelolco porque a Macuspana no llegan muchos diarios y los que llegaban decían que “los estudiantes habían masacrado a su propia gente”. Así que me inscribí en el Partido Revolucionario Institucional que evitó esa tarde una masacre mayor. Abandoné esa cueva de ladrones, el PRI, cuando no se mocharon, no me hicieron alcalde macuspano ni gobernador de Tabasco, según pedí para seguir en mi alma máter, el PRI. Me negaron las candidaturas a pesar de que compuse, con letra y música, El Arrollador Himno al PRI. Entonces vi mi futuro en el PRD, a donde ya se habían ido todos mis cuates. El único obstáculo era su fundador, Cuauhtémoc Cárdenas, al que debía ponerle una patada. Fue sencillo porque, como dijo su papá: “Cuauhtémoc no otea”… Ni la vio venir.

1. Premisa: Tengo apartada la candidatura a la Presidencia desde 2006, cuando me la robó El Chaparro al que le saco casi un centímetro de estatura. Me la volvieron a robar en 2012, cuando gané sin las dudas decimales del 2006, pero el pueblo bueno se vende por “un chivo que anda por ahí” y unas tarjetas.

2. Premisa: Con partido de mi propiedad si alguien más pretende lo que es mío, la Presidencia que reinstalaré en el Palacio Nacional para ocupar las habitaciones de Benito Juárez, está rompiendo la unidad de la izquierda porque la izquierda soy yo.

Corolario: Sobre la codicia de quien rompa la unidad caiga la derrota de la izquierda y de México, para quien soy “el único rayito de esperanza”. Se me caen los calcetines de miedo ante la advertencia de que va a soltar al tigre.

Comentarios