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Presidentes de México

Por Carlos Lazcano
lunes, 5 de marzo de 2018 · 00:00

 

A lo largo de su historia como país independiente, nuestra patria ha tenido 66 gobernantes, de los cuales dos han sido emperadores y 64 presidentes. Cuando iniciaba mis estudios universitarios, estaba de presidente Luis Echeverría, que el último año de su gobierno ocurrió una devaluación del peso, dando inicio a una crisis económica que desde entonces ha sido crónica y continua hasta la fecha.

Echeverría (1970-1976), José López Portillo (1976-1982), Miguel de la Madrid (1982-1988), Carlos Salinas (1988-1994), Ernesto Zedillo (1994-2000), Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y actualmente Peña Nieto (2012-2018), han sido los gobernantes que hemos tenido desde entonces. De ninguno de ellos guardo un buen recuerdo, nada que me indique que alguno haya sido un buen gobernante. Además, la gran mayoría de la gente con la que platico tampoco tiene un buen recuerdo de ellos.

De vez en cuando escucho de grandes presidentes y estadistas de otros países, por ejemplo, Winston Churchill de Inglaterra o John F. Kennedy de Estados Unidos o José Mujica de Uruguay, entre otros. Pero nunca he escuchado que haya algún aprecio internacional por algún presidente de México.

Revisando en mi biblioteca y mis archivos históricos me he encontrado con que básicamente solo uno de nuestros presidentes ha dejado un buen recuerdo a través del tiempo, me refiero a Lázaro Cárdenas, quien gobernó entre 1934 y 1940. En un segundo lugar, aunque no unánime estaría don Benito Juárez, quien gobernó, con muchos sobresaltos, entre fines de 1858 y 1872. Los demás presidentes han sido más bien malos los recuerdos que han dejado, entre ineptitudes, golpes de Estado, corruptelas, asesinatos, frivolidades, represiones, revoluciones, crímenes, antidemocracia, mentiras, impunidades y muchas otras desgracias más que cada día se van acumulando.

Una de las razones de esos malos recuerdos de los presidentes de los últimos años, es decir, de unos 30 o 40 años para acá, es que parecen gobernar en contra de los intereses de los mexicanos y a favor de intereses empresariales y extranjeros. Un buen ejemplo lo tenemos con el actual presidente, Peña Nieto. A lo largo de los cinco años que lleva prácticamente todas sus decisiones e iniciativas van en contra de México y a favor de los Estados Unidos. Gasolinazos, aumento de IVA, reformas a las leyes que han perjudicado a la educación, al sistema de salud, a los ingresos y la seguridad social, leyes que le han dado manga ancha a los mineros en contra de las comunidades, venta de playas y costa, afectaciones a las Áreas Naturales Protegidas, entrega de los recursos naturales a intereses extranjeros, especialmente el petróleo. Además, la inseguridad sigue galopante, al igual que la impunidad y la corrupción. Y no solo eso, la clase política ha llegado a niveles de insensibilidad social escandalosos, se han aumentado sus privilegios de maneras obscenas. Los partidos políticos gozan de muchísimo dinero público a costa de servicios y obras mucho más prioritarios para la población. ¿Qué tipo de recuerdo espera Peña Nieto dejar entre los mexicanos?

Es curioso que en más de 200 años de país independiente y de haber pasado por 66 gobernantes, sólo de dos se tenga buen recuerdo. Y como decía, el último fue Cárdenas y terminó ya hace 78 años. Algo pasa en México que los buenos gobernantes no se dan.

Creo que parte de este problema es porque no vivimos una verdadera democracia. Se nos hace creer que nosotros elegimos al presidente mediante el voto, pero eso es una falacia; en realidad escogemos entre los que la clase política quiere, los que únicamente responden a los intereses de dicha clase política. No contamos con la opción de escoger buenos gobernantes que no sean parte de ese juego político y no se presten a dichos intereses. Si nos vamos más a fondo nos daremos cuenta de que México jamás ha sido democrático. No vivimos en democracia, sino en imposiciones.
 

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