LA BUFADORA

Cucarachas

Por El Mosquito
sábado, 9 de febrero de 2019 · 00:00

Ayer el alcalde de Ensenada, Marco Antonio Novelo Osuna, dijo a medios de información que la llegada de mil 800 elementos de la policía federal a Tijuana estaría generando un efecto cucaracha, es decir, el desplazamiento de delincuentes a otras ciudades del estado.

Quizás en ese contexto, no lo dude lector, puede insertarse el atentado de alto impacto ocurrido el miércoles de esta semana en las inmediaciones de un hotel de la ciudad.

Visto una y cien veces los videos, los ciudadanos en las redes sociales han sacado conclusiones de los hechos, a partir de la falta de protocolos de las personas involucradas para asegurar su integridad física, del profesionalismo de uno de los guardias de seguridad que enfrenta con profesionalismo a los sicarios y, evidentemente, la tarea que parecían dispuestos a cumplir, de quitar la vida a una persona, la primera que cae y a la que le disparan desde cualquier posición, incluso en el piso, aspectos que los profesionales de la investigación, seguro ya revisan.

Lo que tiene que ver en esta columna es su relación con el clima de la ciudad, lo menos importante que se trate de un hotel -porque ello sucedería antes o después de ese lugar, ante el muy evidente encargo- y lo que puede desprenderse para la marca Ensenada, ciudad que hace muchos esfuerzos por atraer inversión, en particular de hoteles, algunos en construcción.

Ensenada, según se pudo saber, se prepara con blindajes a las entradas y salidas de la ciudad, por bulevares, calles y carreteras de acceso. Las empresas, no estaría de más, reforzando sus sistemas de seguridad, de protocolos de acceso, caseta de entrada y salida -como el Coral- y cámaras de video vigilancia.

Si no hemos dicho el nombre del hotel en cuestión es porque es irrelevante, porque el lugar es irrelevante, incluso la ciudad, considerando el efecto cucaracha al que se refiere el alcalde Marco Antonio Novelo. Pudo ser en Tecate, Playas de Rosarito o Mexicali.

Sucedió en Ensenada, pero por un evento encargado en Tijuana, en contra de un empresario residente de Tijuana, y sicarios contratados en Tijuana. Exactamente como dice el jefe de la comuna, efecto cucaracha.

Vayamos por flit.

Candidatos con camiseta
Si usted no ha visto “Las cosas como son” con los periodistas Enhoc Santoyo Cid, Arturo López Juan y Víctor Alarcón Requejo, se ha perdido de temas interesantes, en particular las últimas entrevistas a Tadeo Meza, candidato independiente a la diputación local; Eloísa Talavera Hernández, única precandidata a la alcaldía de Ensenada por el PAN, y de Sergio Almazán Olachea, uno de tres aspirantes a la presidencia municipal por el PRI en Ensenada.

La constante en ellos tres es la camiseta. Los tres se la creen y, sin menoscabo de otros aspirantes, en ellos se refleja el espíritu de una columna anterior donde le compartíamos la falta de interés de participar en los partidos políticos dominantes del pasado, y de alguna manera, en el ánimo por cambiar, mejorar o modificar el estado de cosas que vivimos.

Meza va por los ciudadanos que no se sienten cómodos en los partidos. Su equipo ya se probó en la elección de 2016 con muy buenos resultados. La verdad va en contra de circunstancias que prevalecían ese año, un encono que encontró un canal de navegación en Morena. Su estrategia le puede llevar votos y su trabajo organizado también.

Eloísa Talavera tiene al menos una década que pudo ser la candidata a la alcaldía. Es uno de los cuadros más capacitados del PAN, entre hombres y mujeres, para no encasillarla en el género. Con todo y eso, decidió salir a la calle, en el peor escenario que tiene el PAN en su historia de 30 años. Justo como en el pasado, Talavera irá de nuevo a buscar y pegar ladrillo por ladrillo para reconstruir la expectativa en su partido. Eso, de entrada, es meritorio y habla más por ella que cualquier otra cosa.

Sergio Almazán no es ningún chico. Master en dos especialidades de la carrera de Derecho y catedrático de una universidad privada, tiene clarísimo el panorama que enfrentaría como candidato, si es que logra aventajar en la elección abierta a José Alfredo Maccise Saade y Sergio Martínez.

Almazán es un “chairófago”, expresión coloquial para definir a los simpatizantes del nuevo gobierno. Ni se esconde ni se arredra, es más, los provoca. No es eso solamente. Almazán tiene al menos diez campañas seguidas siendo el que participa en la elaboración de propuestas y proyectos, en los grupos de defensa jurídica, en la asesoría para la elaboración de reglamentos o en funciones propias que le asigna el partido. Un soldado que saldría a dar la cara del priista que, como Léonidas, está dispuesto a quedarse en las Termópilas.

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