EL GABACHO GACHO

El turismo de Baja California ignora a sus habitantes gringos en promover Baja California

Por Le Roy José Amate Pérez*
miércoles, 13 de marzo de 2019 · 00:00
Es raro que Baja California llegue a las páginas del periódico The New York Times, el diario más leído y citado del mundo. Este artículo apareció el pasado mes de enero. Escrito por Paulina Villegas: “Rosarito, México. En una playa desolada, una larga fila de jinetes con menos caballos arrastrando los pies. El dueño de los caballos no puede detectar a un único turista que quiere montar.

Los vendedores que vendían frutas y dulces, o que promocionaban masajes y tatuajes, habían renunciado a sus esfuerzos por encontrar clientes y, en cambio, estaban tirados en la arena”.

“Dentro del hotel Rosarito Beach, sólo el sonido de fondo de las olas del mar interrumpió el silencio. La ciudad turística de Rosarito, México, generalmente llena de multitudes de jóvenes estadounidenses que se reunían en clubes de baile abarrotados, estaba desolada. Los residentes dicen que el negocio nunca ha sido tan malo”.

Toda la culpa se ha puesto en la publicidad que rodea a las “Caravanas de América Central”. El mayor obstáculo, en mi experiencia, en trabajar para traer inversión extranjera a Baja California, es la falta de conocimiento de marketing entre los mexicanos en general. Y, Baja California tiene un retraso ridículo en la comercialización.

México, como nación, no ingresó al mercado global hasta 1989. Me mudé a Ensenada en 1985 con el objetivo de llevar más inversiones de los Estados Unidos a Baja California. Yo era un especialista en marketing con clientes que incluían: IBM, Hewlett-Packard, Motorola y Apple. En México me formé en leyes de inversión extranjera y vi la oportunidad de traer más jubilados a Baja California.

Utilizando las ventajas económicas de un fideicomiso bancario para los extranjeros que desean comprar una propiedad y retirarse aquí. Viajé a la Ciudad de México para citas con los bancos más grandes de México. Le pregunté al líder de estos bancos si tenían planes de mercadeo. Ellos no estaban preparados para aprovechar los cambios en la ley de inversión extranjera.

Regresé de la Ciudad de México al darme cuenta de que ni los bancos ni los empresarios mexicanos tenían habilidades de marketing efectivas. Decidí que, dado que no estaban informando a mis compañeros expatriados sobre la ley mexicana para extranjeros, satisfaría esa necesidad. Convencí al gobernador Ernesto Ruffo, a Juan Tintos Funcke, secretario de Turismo, Hugo Torres-Rosarito Beach Hotel y a Nico Saad, propietario del hotel San Nicolás en Ensenada para apoyar mis esfuerzos, en colocar anuncios en San Diego Union y en la revista de negocios de San Diego que promueve inversión extranjera en Baja California.

Utilicé seminarios para convencer a los inversores inmobiliarios de que la educación era la clave para vender un producto muy atractivo. Un estilo de vida mejor y más barato en Baja California. Uno de mis inversionistas me contrató para ayudarlo a desarrollar un seminario para jubilados. Vendimos miles de propiedades en San Felipe en El Dorado Ranch. Un desarrollo de 37, mil hectáreas con dos campos de golf irrigados con agua de mar. Una patente que el desarrollador Pat Butler compró para que sus campos de golf fueran sostenibles.

Durante los años en que Enrique Pelayo fue alcalde de Ensenada, mis amigos Tilly Foster, residente de Ensenada durante más de cuarenta años, Rafael Chávez (Piwi) y Memo Hernández, artista del metal, convencieron al alcalde Pelayo de celebrar nuestra comunidad de Gringos con el llamado Mega Mezclador. Cientos de gringos acudieron al evento y llenaron formularios para voluntarios, ofreciendo su experiencia en marketing y promoción de medios sociales. Creo que podríamos crear un sitio web para asegurar a los turistas que Ensenada es más segura que la ciudad de la que se jubilaron en los Estados Unidos.

Esas formas de alguna manera se perdieron. Mi argumento para recrear otro Mega Mezclador no ha tenido eco con el nuevo alcalde o los profesionales del turismo. Mi idea de tener un día de celebrar el retiro de Gobernador de California, Gerry Brown tampoco me ha brindado incentivos para apoyar lo que creo que generaría grandes beneficios de turismo y publicidad para Baja California.

Estoy decepcionado por la falta de energía creativa en el marketing, el gobernador Brown ha sido el mejor amigo de México políticamente que cualquier otro político en las relaciones entre México y Estados Unidos. Declaró que los mexicanos documentados o indocumentados eran bienvenidos en California, para molestar al presidente Trump y arriesgar el apoyo federal como un Estado santuario, además de emitir licencias de conducir de California a los indocumentados.

Ensenada y Baja California generarían mucha prensa positiva. ¿Qué está mal con nuestro liderazgo al ignorar el mejor activo que tenemos para atraer más turismo e inversiones? La seguridad de escuchar lo seguros y sanos que estamos aquí en Baja California por otros ciudadanos de EU.

*Es productor y locutor del programa de radio “Soul Street” por 92.9 FM.

leeamate@gmail.com

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