BARÓMETRO POLÍTICO

La indecisión inglesa

Por Susana Silva Gallardo*
martes, 10 de septiembre de 2019 · 00:00

Una de las promesas que le dieron la victoria en las elecciones como Primer Ministro de Reino Unido a James Cameron en 2016, fue que haría todo lo posible para llevar a cabo un referéndum que los ingleses, al parecer, llevaban esperando largo tiempo. Con el poder de decidir con un “Remain” o “Leave” a la pregunta “¿Debería Reino Unido permanecer como miembro de la Unión Europea o abandonar la Unión Europea?” El sorprendente resultado final le concedió al “Leave” el 51% de los votos y ello con la participación de tan solo un aproximado del 72% del total de la población inglesa.

Desde entonces, la división de la población y el gobierno inglés ha sido palpable, produciendo incluso una serie de grupos propagandísticos que se dividen en el simplista término de “Yes” para los que apoyan la salida de la Unión Europea; y del “No” para los que no apoyan la decisión política. Desde 2016, Reino Unido ha visto pasar a 2 Primer Ministro, Cameron y May, que al filo del siempre problemático debate del Brexit, la presión social y la imposibilidad de maniobrar entrono al referéndum de 2016, no han visto otra salida que renunciar a su cargo.

Para este 2019, se une un nuevo jugador que pretende aplacar el descontento tanto a nivel social como político que ha generado el controvertido Brexit. Boris Johnson, quien fue elegido como Primer Ministro el pasado 24 de julio, ya se las ha visto negras con el tema del Brexit, a tan sólo escasos 3 meses desde que ejerce el cargo.

Ni los ingleses, ni los políticos, vaya, ni los encargados de algunas de las instituciones más importantes que conforman a la Unión Europea a nivel político, guardan la calma ante el complicado panorama contra el que Reino Unido tendrá que batallar en los próximos meses.

Boris Johnson, desde las primeras semanas después de tomar el cargo como Primer Ministro, ha manifestado que la opción más viable para Reino Unido es salirse sin un trato de la Unión Europea. Lo que ya muchos expertos llaman un “no-deal Brexit”, es sin duda también, una de las maniobras más peligrosas para el Reino Unido, sobretodo a nivel económico.

Una salida sin trato, supondría la pérdida inmediata de los beneficios que pertenecer a la Unión Europea le da a sus miembros, por lo que tanto ciudadanos como negocios del Reino Unido tendrían que enfrentar los cambios de forma inmediata, sin periodos de transición y sin nada de certeza. Esto, sin duda pondrá en jaque al gobierno inglés.

Mientras tanto, Johnson afirma que el Brexit se hará el 31 de octubre, sin trato y de forma inmediata. Ante ello, el Parlamento ha propuesto legislaciones, apresuradas y nada adecuadas, para que esto pase, lo que tuvo como respuesta la decisión del Primer Ministro de suspender las actividades del Parlamento desde el 9 de septiembre hasta el 14 de octubre.

Esta suspensión sólo deja ver la progresiva fragmentación del gobierno inglés. Lo que antes suponía una era de libertades y auto-determinación, ahora no representa más que un mal sabor de boca político. El tiempo corre, los días pasan y el Brexit pareció encontrar una forma de no ser detenido.

*Estudiante de la Lic. en Relaciones Internacionales en TEC de MTY campus Guadalajara

susanasilvag96@hotmail.com
 

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