DESDE EL VIGÍA

Nueva normalidad

Por Editorial El Vigía
sábado, 1 de agosto de 2020 · 00:00

Ya rebasamos los cinco meses viviendo con el Covid-19, a nivel nacional las cifras oficiales de muertes hasta ayer son de 424 mil contagios por Covid-19 y 46 mil fallecidos, mientras el país continúa adaptándose a la Nueva Normalidad.

La pandemia se declaró en México el 28 de febrero de 2020 con el primer caso confirmado y desde entonces los números no han decrecido, pero sí la confusión por la falta de consistencia en las cifras y por la intromisión de intereses y pugnas entre políticos y gobernantes de diferentes partidos.

Aún no sabemos qué va a pasar con la enfermedad y cuáles serán las consecuencias en pérdidas de vida, el impacto negativo en la economía y los cambios que tenemos que hacer para vivir en esa nueva normalidad que nunca más volverá a ser la misma de antes de febrero de 2020.

La nueva normalidad no significa que un día el coronavirus va a desaparecer y todos podremos salir muy tranquilos a convivir descuidadamente y expresar nuestros sentimientos con acercamientos físicos con nuestros seres queridos con los que no compartimos el hogar.

Tampoco significa que podremos subirnos al transporte y bajarnos sin antes haber tomado todas las precauciones o llegar a nuestro trabajo y compartir libremente la copiadora o los sanitarios sin antes asegurarnos que están libres del virus.

No será posible llegar con la misma confianza ante el peluquero y dejar que nos ponga la misma capa y use el mismo peine en nosotros que antes ya usó con muchos clientes.

O cuando vamos al restaurante, no podremos disfrutar tranquilamente las delicias gastronómicas, la torta o los tacos, sin asegurarnos que los empleados siguen reglas estrictas de higiene personal y en sus utensilios de cocina o la misma mesa donde comeremos los alimentos.

La nueva normalidad exige, hace imperativo que nuestros gobernantes, pero sobre todos los legisladores, llámense regidores, diputados locales o senadores, deban crear nuevas leyes o reformar las que ya existen para que las normas de convivencia no solamente invoquen la armonía social y económica, sino que deben estar diseñadas para proteger nuestra salud del Covid-19 o de otros virus, bacterias o enfermedades presentes o futuras.

Tenemos que legislar nuestra nueva forma de vida, nuevas normas, nuevas reglas, nuevas sanciones a quienes no cumplan, el trabajo a distancia, nuevos delitos, nueva cultura de la salud, nuevos protocolos en las industrias.

Ojalá y los señores legisladores dejen de lado la politiquería y andar quedando bien con los grupos de votantes y ocuparse de crear las leyes para la nueva generación. Para la nueva normalidad que requiere de un enfoque en la salud y la economía.
 

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