LA VOZ DE LA INDUSTRIA

No es suficiente ser mejor, es imperativo ser diferente

Branding estratégico, marketing de productos, posicionamiento competitivo Por Aacini Huerta Escamilla*
miércoles, 9 de junio de 2021 · 00:00

Vendiendo sus activos ya no al mejor postor, sino al más voraz negociador para detener la ira de los acreedores es sin duda una de las más temidas circunstancias que habita en algún rincón oscuro en la mente de los empresarios y emprendedores. Para muchos, este escenario se acercó peligrosamente en 2020 y para unos otros, el filo del hoz los laceró fatalmente.

Ya existen un sin fin de artículos, white papers, blogs y podcasts que analizan cómo la naturaleza de la pandemia Covid-19 favoreció ciertos sectores y castigó a otros; los sectores de turismo, alojamiento y el restaurantero siendo unos de los más afectados negativamente mientras los sectores de fintech, e-learning,entretenimiento y logística se vieron favorecidos. Los cambios en los hábitos de consumo obligó a las empresas a reinventar sus modelos de negocios: integrando nuevas tecnologías (contactless y digital) para gestionar la relación con el cliente, diversificando su lista de proveedores para minimizar la escasez de insumos, produciendo nuevos productos con sus mismos activos y dirigiendo sus comunicaciones a nuevos mercados.

La recesión actuó como la mano que empuñó una pieza de barro y la exprimió con una fuerza despiadada; unos lograron escabullirse entre los dedos mientras otros sucumbieron a la presión abismal. La capacidad adaptativa de los empresarios y emprendedores para apalancar sus cadenas de valor para crear nuevo valor, o entregar el mismo valor a nuevos mercados, fue el factor crítico para la supervivencia. Intransferible, más no inasequible, el intangible más valioso es la empatía; no simplemente observar superficialmente y sobre simplificar las necesidades de nuestros consumidores sino llegar a entender cómo las nuevas reglas de la vida los han privado de estímulos, experiencias y emociones.

El status quo que había gobernado por la última década: identificar una necesidad y ofrecer una solución innovadora; se alteró irreversiblemente. Hoy nos queda más claro que nunca que no basta con simplemente ser mejor, es imperativo ser diferente. Y ser diferente no necesariamente implica que se las soluciones que ofrecemos sean fundamentalmente distintas: los consumidores no están buscando un mejor cono de nieve, están buscando una manera de combatir la monotonía que las medidas de salubridad (y las nuevas normas sociales) les imponen. En lugar de querer reinventar el cono de nieve, podemos destacar el espacio y las emociones que van encontrar al acercarse con nosotros.

No basta con simplemente ser mejor, debes de ser diferente.

Nuestra tarea como empresarios y emprendedores es observar los mercados bajo la lupa de la empatía para entender la causa raíz de los hábitos de consumo. Descubriremos que no necesariamente necesitamos modificar nuestra cadena de valor o invertir en maquinaria con tecnología de punta para innovar y ser más competitivos; la respuesta simplemente es demostrar que somos lo diferente que los consumidores están buscando.

*El autor es graduado es director de marcas y consultor de marketing en AM Business Solutions

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