Andanzas antropológicas

Arnulfo Estrada: kiliwólogo por derecho propio

Por Ling. Ana Daniela Layva
jueves, 8 de septiembre de 2016 · 00:00

El domingo pasado, durante el evento Voces fluidas del corazón, organizado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) se le brindó un merecidísimo reconocimiento a Arnulfo Estrada, investigador independiente que ha dedicado buena parte de su vida a estudiar la lengua y cultura kiliwa; ese día no pude quedarme callada y me robé la palabra, abusando de mi posición como presentadora, para decir algunas cosas sobre su trabajo. Ahora provecho este espacio que no es robado para repetirlas y agregar unas cuantas reflexiones. 

Cuando conocí a Arnulfo recordé a los lingüistas del siglo XIX de los que me habían hablado en clase de historiografía lingüística; aquellos habían sido historiadores, o abogados, o médicos o de cualquier otra profesión, con una pasión por el estudio de las lenguas indígenas de nuestro país. Oceanólogo de formación, por azares del destino, se embarcó en una aventura serrana que nos ha brindado frutos inconmensurables a los que nos hemos adentrado en el mundo de las lenguas nativas bajacalifornianas. En nuestro primer encuentro, hace ya más de seis años, me comentó que él no era lingüista, que había aprendido un poco de teoría y metodología de manera autodidacta y desde ahí generó una descripción de la lengua que ha tenido fines prácticos: el diccionario kiliwa de Leonor Farlow y Arnulfo Estrada ha visibilizado esta lengua que va quedando sin hablantes. Él mismo comentó que cuando inició su estudio quedaban 14 hablantes, hoy los contamos con los dedos de una sola mano; reconocer a Arnulfo es también reconocer a Leonor Farlow, quien ha sido su cómplice en un tramo largo del trayecto. 

Los alcances de su trabajo no los conocemos aún, hace tiempo entregó el material que ha recopilado hasta este momento a la delegación bajacaliforniana de la CDI, poniendo así a disposición primero de los indígenas y después de los investigadores y curiosos por el tema, una diversidad de materiales sobre la vida kiliwa que Arnulfo recopiló en más de veinte años de trabajo. Reescribo aquí algo que le dije el domingo: ya quisiéramos muchos de los que sí somos lingüistas acercarnos siquiera un poquito a la trayectoria y producción que ha tenido Arnulfo, el experto en lengua y cultura kiliwa. Entiendo ahora que su trabajo es el reflejo de una pasión por la vida en todas sus dimensiones, la vida en el océano, la vida en la sierra y la vida en su familia. 

Homenajear a Arnulfo Estrada y a Leonor Farlow es la cereza en un pastel que aún no termina de cocinarse, un pastel en el que faltan muchos ingredientes: falta un mayor interés por parte de la población no hablante de lenguas indígenas por conocer y respetar la diversidad cultural y lingüística de nuestro país, faltan más iniciativas desde las comunidades por transmitir su lengua a las nuevas generaciones y, falta una mayor capacidad de escucha y diálogo en las instituciones que nos dedicamos de una u otra manera a trabajar con los indígenas. Cada uno de nosotros tenemos algo que aportar a la diversidad cultural y lingüística de nuestro país, los invito a seguir reflexionando sobre estos temas a propósito de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas el 9 de agosto pasado.

 

La autora es investigadora del Cinah-BC.


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