Meta Deportiva

Corriendo sin prisa

Por Jesús Muschacho Peralta muschachoperalta@hotmail.com
lunes, 15 de abril de 2019 · 00:00

Apoyemos a Héctor Valenzuela


Era una tarde de verano, con sudor en la frente el corría en la pista con una sonrisa que llamaba la atención. Se escuchaba una voz infantil que le decía: ya terminé, aquí te espero.

El respondía: ya voy, sólo una vuelta más y término. Fue así como le conocí. Hombre callado, alto y respetuoso, perteneciente a uno de los clubes de atletismo locales.

Su nombre: Héctor Valenzuela Rodríguez, originario de Hermosillo. Esa tarde, al terminar su entrenamiento, se escuchaban tres sonrisas en los juegos del Sullivan, una de ellas era la de Emilio, su hijo.

Después de algunos minutos, Héctor llama a Emilio, es ahí cuando coincidimos y nos presentamos. Gracias a esos infantes hemos tenido varias conversaciones, saludos y buenos deseos entre ambos.

Aquella tarde recuerdo que me dijo: mira Muschacho, él es Emilio, aun no le atina al deporte que le agrada, futbol, beis y correr. Emilio con sonrisa angelical responde: me está gustando correr, además mis nuevos amigos también corren.

Con el tiempo supe que Héctor no era solo un corredor, también nadaba y le gustaba andar en bici. Posteriormente supe que era Oceanólogo, ya que recibió un agradecimiento por su gran apoyo y plática que impartió a los niños de Casa Hogar María Goretti IAP (Institución creada por Fundación Ganfer) a través del programa “Quiero ser”, el cual busca despertar e impulsar aspiraciones y sueños de los niños.

Después de algunos meses, Emilio se dedicó a la escuela, pero en sus ratos libres cerca de casa practicaba el correr, mientras que su papa entrenaba en la pista del Sullivan. Hubo eventos en donde nos echábamos porras, nos motivábamos, ambos con el gusto del deporte reflejado en nuestros rostros. Recuerdo su sonrisa en un Triatlón realizado en el bulevar Costero, a Emilio ya muy alto en estatura gritándole: “Vamos papá, tú puedes”. Aún recuerdo ese chocar de manos al pasar junto a mi cámara, cuando fue nombrado a pódium para subir en primer lugar de su categoría.

A primeras horas del 6 de abril, se corre la noticia de un ciclista atropellado y con heridas graves. Posteriormente se informa la identidad y las condiciones del accidentado: “El reconocido Triatleta de Ensenada, Héctor Valenzuela fue atropellado y dejado a su suerte a orillas de la carretera Tijuana-Ensenada, y quien fue descubierto por otras personas que transitaban cercas del lugar”. Corre peligro su vida por el tiempo valioso que se perdió por la falta de atención médica, y la falta de conciencia del responsable del accidente.

En su nombre, se abrió la página en Facebook: Apoyemos Héctor Valenzuela, la cual te invito a visitar. Si no lo conoces, sentirás que Héctor te habla y te dice: Hola, soy Héctor Valenzuela, Oceanólogo de profesión y triatleta de corazón. Desafortunadamente hoy me encuentro muy delicado en el hospital ya que el día viernes 5 de abril fui arrollado por un auto. Desde entonces mi familia, amigos e inclusive personas que no conozco han estado apoyando de todas las maneras posibles.

Amo apasionadamente el deporte que ha dado muchas satisfacciones a todos a mí alrededor. Cuando despierte lloraré de emoción por ver nuevamente a mis seres queridos, lloraré por saber que mi vida cambiara y tendré que adaptarme a algo nuevo.

Pero daré gracias a Dios por la nueva oportunidad que me brinda. Y daré gracias a ti que has apoyado a mi familia y has estado al pendiente de mí.

Si deseas unirte, puedes apoyarme de diversas maneras. Manda un mensaje o llama al teléfono (646) 188 24 29, cualquier apoyo será de gran ayuda, tanto para mi recuperación, como en lo emocional para mi familia.



 

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