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Misiones de las Californias XXXVI: La Purísima Concepción de María Santísima

Esta misión tuvo su mejor momento en la primera década del siglo XIX, siendo una de las más prosperas de la Alta California. Sin embargo, llegó su decadencia con la secularización. La misión quedo totalmente abandonada y no fue sino hasta 1934 cuando se iniciaron los trabajos para restaurarla, para luego convertirse en un parque histórico
domingo, 26 de noviembre de 2017 · 00:00

CARLOS LAZCANO/COLABORACIÓN
carloslascano@hotmail.com | Ensenada, B. C.

Se trata de la misión número 11 de la Alta California y la 36 de las Californias. Fue fundada el 8 de diciembre de 1787 por Fray Fermín Lasuen, el presidente de las misiones altacalifornianas, en un valle conocido por los indios chumash, los habitantes milenarios de la región, como Lompoc.

Al Valle de Lompoc los misioneros lo habían bautizado con el nombre de Santa Inés, y lo consideraron ideal para establecer en él una misión, debido a su fertilidad y a la docilidad de los indios chumash.

Los primeros padres que trabajaron en esta misión fueron fray Vicente Fuster y fray José Arroita quienes pronto iniciaron la construcción del primer templo y habitaciones. Para 1802 se completó una segunda construcción mucho más sólida. Fue en ese tiempo, la primera década del siglo XIX, que la misión tuvo su mejor momento, siendo una de las más prosperas de la Alta California. Su población indígena llego a ser de mil 500 almas y alcanzo a tener 22 mil 500 cabezas de ganado, además de una producción agrícola notable.

En 1812 un fuerte terremoto destruyó los edificios de esta misión, por lo que el padre Mariano Payeras la cambió de sitio al cercano Valle de los Berros. El cambio se concretó en abril de 1813, utilizándose materiales recuperados de los edificios destruidos para las nuevas construcciones. Ahí, la misión continuó siendo prospera. Se levantó un nuevo templo, así como almacenes, forja, hornos, taller de carpintería y cerámica, así como un pequeño hospital. Diez años llevo levantar todo esto.

LLEGAN LOS TIEMPOS MALOS
Posteriormente, vinieron tiempos malos debido a sequías y a un fuerte incendio que destruyó casi todas las casas de los indios neófitos. Además, debido a la molestia de los soldados porque dejaron de percibir su sueldo, estos los maltrataban, al grado que para 1824 hubo una fuerte rebelión de los indios de la vecina misión de Santa Inés, la que secundaron los indios La Purísima, pero pronto fueron derrotados.

La decadencia total de esta misión, al igual que la del resto de la Alta California, llego con la secularización, la que se decretó en 1834. Poco a poco se fueron yendo los indios y para 1845 el señor Juan Temple la compró por mil cien pesos. Pronto, la misión quedo totalmente abandonada y no fue sino hasta 1934 cuando se iniciaron los trabajos para restaurarla, los que fueron completados en 1951. A partir de 1935 esta misión paso a ser un parque histórico del Estado de California, La Purisima Mission State Historic Park, una zona de reservación que cuenta con museo y jardín botánico. La mayoría de sus edificos originales fueron totalmente restaurados y amueblados, incluyendo el templo, habitaciones y la herrería. Es administrado por el California Department of Parks and Recreation y se encuentra catalogada en el National Register of Historic Places y en el catálogo del California Historical Landmark.

¿QUIÉN FUE EL FUNDADOR DE ESTA MISIÓN?
Fue fray Fermín de Francisco Lasuen de Arasqueta. Este gran misionero, quien sucedió a fray Junípero Serra en la presidencia de las misiones de la Alta California, nació en Vitoria, España, en 1736. Ingresó a la orden franciscana y a partir de 1751 se le consideró fraile. A los 23 años de edad fue enviado a la Nueva España, asignándosele a las misiones de Sierra Gorda, actualmente en el Estado de Querétaro. Ahí nació su relación con fray Junípero Serra. Estuvo en Sierra Gorda hasta 1767, cuando formó parte del grupo de misioneros franciscanos que fueron enviados a las misiones de la Antigua California. Posteriormente pasó a las misiones de la Alta California, de las cuales llegó a ser presidente a partir de 1784, año en que muere fray Junípero.

Permaneció como presidente hasta su muerte, ocurrida en la misión de San Carlos Borromeo el 26 de junio de 1803. Durante ese lapso fundó nueve misiones que son: Santa Bárbara, Purísima Concepción, Santa Cruz, Nuestra Señora de la Soledad, San José, San Juan Bautista, San Miguel Arcángel, San Fernando Rey, San Luis Rey

ADVOCACIÓN
La Purísima Concepción de María, conocida también como La Inmaculada Concepción, es uno de los dogmas más importantes de la Iglesia Católica. María, la madre de Jesús no fue alcanzada por el pecado original. Desde un primer instante estuvo libre de pecado, esto en atención a ser la madre de Cristo, el hijo de Dios. Es llamada “la llena de gracia” por la expresión del saludo del arcángel Gabriel.

Así, esta misión está dedicada a la Virgen María, en su advocación de la Inmaculada Concepción. Hay que recordar que en la Antigua California también hay una misión con esta advocación, la de La Purísima Concepción de Cadegomó, fundada por los jesuitas en 1720, en el hoy Estado de Baja California Sur.

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