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Urgen rescate de lenguas yumanas

En el marco de la Feria de las Lenguas Indígenas Nacionales se solicitó una agenda nacional con presupuesto para impulsar una política lingüística
martes, 13 de agosto de 2019 · 00:00

Agencia Reforma
Ciudad de México

A falta de una política lingüística nacional, diferentes lenguas indígenas, como las de la familia cochimí yumana, corren un alto riesgo de desaparecer.

Así lo manifestaron investigadores, artesanos y, sobre todo, hablantes de estas lenguas originarias de Baja California en un conversatorio en la Feria de las Lenguas Indígenas Nacionales (FLIN) 2019, en el Centro Nacional de las Artes (Cenart).

“Cuando se pierde una lengua se pierde toda una cosmovisión”, expuso Iván León, coordinador de investigación básica del Instituto Nacional de las Lenguas Indígenas (Inali).

“No solamente se pierden palabras, se pierde una forma de pensar, de ser, de sentir, de ser parte de un pueblo y una identidad”.

Aunque datos del Inegi indican que las lenguas yumanas -integradas por el kiliwa, el cucapá, el ku’ahl, el pa ipai y el kumiai- cuentan con decenas y cientos de hablantes, respectivamente, lo cierto es que quienes lo hacen con fluidez, y que pueden enseñarlas de forma correcta, son contados, como expusieron los ponentes.

Preservar la lengua
“Ya no hay nadie, ya quedé sola. Yo no puedo platicar con nadie. Hay dos personas, pero les gusta mucho ‘pistear’ y nunca andan bien como para hablar con ellos”, compartió Leonor Farldow, escritora, profesora y artesana, quien rompió en llanto al recordar a su fallecida amiga y compañera de charlas en kiliwa “Doña Polita”.

Por su parte, Yolanda Meza, promotora de estas lenguas, aseguró que ya sólo hay entre cinco y seis hablantes del kumiai, mientras que Alía Espinoza, reina nativa representante de los pueblos indígenas de Baja California, lamentó que en su comunidad de kiliwas hay muy pocos jóvenes interesados en aprender la lengua.

Los participantes del conversatorio evocaron diferentes proyectos de fomento y rescate como las labores de registro en diccionarios y manuales de Arnulfo Estrada, o el programa “Niños guardianes de la lengua”, a través de las cuales, mujeres de las comunidades eran apoyadas por el Inali para enseñar a los más chicos, lo cual, además, se tornaba en una alternativa laboral ante el precario panorama que suelen vivir en sus poblados.

Finalmente, los expertos hicieron un llamado a que el fortalecimiento de estas lenguas sea parte de la agenda nacional, pues se requiere de presupuesto más allá de simples buenas intenciones, pero también pidieron el involucramiento de la sociedad general.

“Yo creo que aquí tenemos una tarea grande, titánica todos, porque tanto ayuda el que no le llama a la lengua indígena ‘dialectito’, peyorativamente, como ayuda el lingüista a documentar y revitalizar la lengua con la población indígena”, subrayó León.
 

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