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Analizan el machismo en ámbito académico

La serie de webinarios organizado por Cicese comenzó este jueves con el panel “Micromachismos y microagresiones en el ámbito académico”
sábado, 25 de septiembre de 2021 · 04:28

KARLA PADILLA/EL VIGÍA
kpadilla@elvigia.net | Ensenada, B. C.

Como un espacio de sensibilización, visibilización, análisis y reflexión de diferentes temas relacionados con perspectiva de género enfocados en la academia y la ciencia, el Cicese realizará la serie de webinarios “La perspectiva de género en el ámbito científico académico”, que comenzó este jueves con el panel “Micromachismos y microagresiones en el ámbito académico”.

Lidya Ladah, investigadora del Departamento de Oceanografía Biológica y organizadora de estos webinarios, destacó que los micromachismos no son algo pequeño, sino acciones y situaciones violentas que ocurren diario, que sostienen un problema enorme y sistemático.

“Son una violencia que tenemos tan interiorizada que también la ejercemos nosotras, se repiten, están naturalizadas y son muy comunes; son agresiones vinculadas a la idea de machismo de que ser el hombre es superior a la mujer”, explicó.

La investigadora añadió que la violencia sutil del micromachismo suele pasar desapercibida, aunque refleja y perpetua la desigualdad, sin embargo, resaltó que al identificar estas prácticas se puede romper con roles de género, estereotipos y ciclos de violencia.

Entre algunos de estos, identificó las expresiones y preconcepciones de lo femenino; la idea de lo emocional contra lo racional; calificar el cuerpo; tener validación masculina; tener que elegir entre ser profesionista o ser mamá; el mansplaining, es decir, la explicación de algo sin tomar en cuenta que la otra persona conozca más sobre el tema; y la revictimización.

Prácticas normalizadas
En el primer panel participó Rosa Guadalupe Mendoza Zuany, investigadora de la Universidad Veracruzana, con el tema “Micromachismos en el aula”, donde expuso que se han tolerado prácticas académicas machistas en espacios que fueron pensados como lugares de reflexión y aprendizaje entre iguales.

Destacó, entre su experiencia, algunas prácticas que se han normalizado sin cuestionarse y que se ha vuelto un hábito en las aulas universitarias, como son el mainsplaning, el acaparamiento del tiempo o de la palabra como un ejercicio de poder y la valoración únicamente de lo expresado por los hombres.

“A mí me parece que es importante visibilizar estas prácticas para erradicarlas, para desencajarlas de las aulas y no sólo de las aulas, de cualquier espacio de aprendizaje, de investigación, dentro y fuera de las instalaciones universitarias, es decir, en el trabajo de campo, en los congresos académicos… sí me parece muy importante visibilizar, sobre todo cuando nos referimos a prácticas cotidianas que no han sido tomadas tan enserio por las instituciones de educación superior, porque son cotidianas y porque se han normalizado”, expresó.

Por su parte, Neyra Solano Aparicio, investigadora de la asociación civil Comunidad y Biodiversidad (COBI), participó con el tema “Participación igualitaria en las ciencias marinas”, donde recordó que a nivel internacional, la ONU señala que menos de 30 por ciento de las personas que hacen investigación son mujeres; a nivel local y en el área de ciencias marinas, en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la UABC únicamente 21 por ciento de los puestos de investigación son ocupados por mujeres.

Destacó que para promover una participación igualitaria es necesario generar las condiciones adecuadas y donde debe prevenirse cualquier tipo de discriminación, exclusión, acoso sexual o moral tanto a hombres como a mujeres.

De acuerdo con un reporte de la organización Women in Ocean Sciencie de 2021, dijo, 46 por ciento de las entrevistadas han experimentado o presenciado acoso sexual en el trabajo de campo; mientras que 45 por ciento lo ha experimentado en la universidad.

Solano Aparicio indicó que en general suelen hacerse comentarios de carácter sexual o bromas, sin embargo, como representan no una agresión directa, de forma teórica, se tiende a minimizar, pero a la larga conduce a situaciones más graves.

Finalmente, durante su intervención, Sheila Delhumeau Rivera, investigadora de la UABC, con el tema “El machismo encubierto en las instituciones académicas”, indicó que el fenómeno es conocido, pero poco investigado e incluso ignorado, especialmente cuando se trata de violencia ligada al género de manera simbólica o directa.

Explicó que existen brechas de género relacionadas con la tendencia a la segregación vertical y horizontal de las mujeres en los nombramientos académicos, en los puestos de toma de decisiones, en los cuerpos colegiados y en algunas áreas de conocimiento.

La violencia institucional puede ejercerse de docentes a alumnas, entre compañeros, tanto laboral como estudiantes e incluso en niveles jerárquicos, donde las personas que tienen un cargo superior ejercen su poder contra alguien de un nivel inferior.


 

 

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