Cine todos los días

La forma de Guillermo del Toro

domingo, 26 de noviembre de 2017 · 00:00

Por Miguel Nuñez*

Hay un director de cine que sí es monedita de oro, que sí le cae bien a todos. Pregúntenselo a los asistentes del Festival Internacional de Cine de Morelia de este año, donde él estuvo presente para dar una clase magistral.

Debido a la gran cantidad de gente que se quedó fuera del recinto, decidió dar dos conferencias seguidas, una tras otra. Durante el festival repartió autógrafos, se tomó cientos de selfies y lo más importante, presentó su nueva película La Forma del Agua.

Este filme se perfila como uno de los favoritos de la crítica, entre comentarios como “una de las películas más hermosas, más complejas, más gratificantes y absolutamente espectaculares” por  RogerEbert.com y “un tributo al cine por un soñador, que quiere abrazar el mundo con un mensaje de aceptación del otro”, por Cine Premiere.

En lo personal disfruté esta película situada en el género de cine fantástico para adultos. Es un bálsamo para los que alguna vez se han sentido marginados, es un reconocimiento a los que actúan por mejorar el mundo en que vivimos y recompensa a aquellos que creen en el amor.

Una reflexión del momento actual

Guillermo del Toro afirma que el amor es la fuerza más grande del universo, ya que no tiene forma, al igual que el agua. Y ese es el punto de partida de una historia que se centra en la relación de una empleada de limpieza muda y un hombre anfibio cautivo en un laboratorio.

El escenario es Baltimore en 1962, con una sociedad obstinada por el sueño americano, la paranoia de la guerra fría y confrontada por la lucha por los derechos civiles. Un tipo de película que sólo alguien como del Toro es capaz de realizar.

La Forma del Agua está filmada como si fuera un musical, no hay una sola toma estática en toda la película y contiene referencias estilísticas que han marcado al cine de del Toro en toda su carrera.

Fácilmente se le puede atribuir a Guillermo del Toro el título de auteur. Un término que fue acuñado por los críticos de la revista Cahiers du Cinéma (Cuadernos de Cine) en los años sesenta.

La Teoría de Auteur menciona que la “firma” del cineasta se puede percibir tras analizar su obra total, la cual se caracteriza por la unidad de tema y estilo.

En este caso, del Toro expresa su amor por los monstruos a través de la protagonista. Nos incíta a empatizar con el otro, con el que es diferente. Pone en perspectiva el rechazo que se les tenía en aquel entonces a los afroamericanos y a los homosexuales.

Por ende, nos hace reflexionar el momento en que estamos viviendo. Siendo esta una película para público adulto, no teme en mostrar de forma gráfica la violencia y la sexualidad.

Esto que llamamos realidad

Su cine representa los elementos fantásticos de forma mundana y los expone como una respuesta a la brutalidad del mundo real. Por eso es que las criaturas del Laberinto del Fauno cobran vida mientras una guerrilla toma lugar en las montañas y en El Espinazo del Diablo el fantasma de Santi merodea en un orfanato durante la guerra civil española. Cabe mencionar que el guión original de El Espinazo del Diablo toma lugar durante la revolución mexicana.

Es notable como las diez películas que ha dirigido emanan de elementos de su ópera prima Cronos (1993), donde un artefacto dorado con forma de escarabajo es el vehículo para la vida eterna.

En Cronos muestra a detalle el interior del mecanismo del escarabajo y su protagonista muda de piel al superar a la muerte. Esta conexión biotecnológica es ejemplificada de forma distinta en Titanes del Pacífico, en la cual robots gigantes conocidos como jaegers son controlados por el puente neuronal entre sus dos pilotos.

Sus colaboradores más recurrentes son el cinematógrafo Guillermo Navarro, a quien le debemos que las criaturas de El Laberinto del Fauno parezca que surgen de entre las sombras. El actor Doug Jones quien ha interpretado al Fauno, el Hombre Pálido, Abe Sapien, los fantasmas de La Cumbre Escarlata y al mencionado Hombre Anfibio. Y el actor Ron Perlman ha colaborado con del Toro desde Cronos hasta los audiolibros de la serie de novelas The Strain.

Gracias a un auteur comodel Toro es que vimos a Hellboy tomar Tecate Light. Gracias a él es que mi hija dibujó por primera vez a un monstruo. Gracias a él es que creo que la ficción le da sentido a esto que llamamos realidad.

*Cineasta de Mexicali, director de la película Levanta Muertos.

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