El Vaivén de la Ciencia

Un mundo sin abejas

sábado, 16 de febrero de 2019 · 00:00

Horacio de la Cueva*

 

El insecto mejor conocido y más popular del mundo es la abeja. Cuando hablamos de la abeja, nos referimos a Apis mellifera, la abeja europea o de la miel, también nativa de África y parte de Asia. Ésta no es la única, ni único insecto, ni único animal que poliniza flores y crea frutos.

Hay muchas otras abejas y avispas dentro del orden de insectos de los himenópteros, hay muchos otros insectos que también son polinizadores, no sólo las mariposas y las polillas. Aves como los colibríes son  polinizadores. Los murciélagos en el desierto de Sonora polinizan a los grandes cardones que hacen único a nuestro paisaje.

La abeja europea viajó junto con los europeos que salieron a buscar riquezas a cualquier costo. Los acompañó para polinizar sus cultivos y endulzar su vida. Antes del uso de la caña de azúcar africana eran la remolacha y la miel las que endulzaban a Europa.

Nuestras mesas están llenas de los productos de la polinización. Aave (tequilas y mezcales), aguacate, almendra, calabacita, calabaza, durazno, flores de adorno, girasol, higo, manzana, naranja, nuez, pepino, pera, piña, pistache, pitahaya, plátano, sandía, tés de flores y frutos,  tomate, tuna, vainilla, por mencionar sólo algunos.

Todos éstos y muchos más frutos comestibles son polinizados por abejas, otros insectos, aves o murciélagos. Los ecosistemas y paisajes que llenan nuestros cuadros, fotografías y películas están llenos de flores y árboles que requieren de polinización para continuar su existencia.

Como diría Cándido, de Voltaire, es el mejor de los mundos posibles. En realidad, es el producto de millones de años en donde las plantas con flores y los insectos han evolucionado conjuntamente para crear una dependencia mutua de la cual se beneficia el resto del ecosistema. Nosotros aprovechamos ese servicio ambiental para alimentarlos.

 

Protege a las abejas

¿Por qué un servicio ambiental? Porque a un costo insignificante obtenemos labor de polinización que sería imposible para trabajadores humanos hacer de forma tan eficiente y rápida.

Tan importante es este papel en la agricultura que en los Estados Unidos hay empresarios apicultores que viajan con sus panales rentándolos a los agricultores para que las abejas polinicen sus cultivos y árboles frutales. Además, estos apicultores pueden vender la miel creada en los panales que transportan.

La capacidad de polinización se ha colapsado. El número total de abejas europeas y nativas en el mundo cae. Si la tendencia continúa, pronto no habrá suficientes polinizadores, por lo tanto, alimento para todos.

El colapso se atribuye a varias causas. Una de ellas es que son susceptibles a una infección viral, lo cual es resultado de la diversidad genética baja de las abejas por haberse originado de unos pocos panales.

La otra gran causa de la muerte de abejas es la existencia en el mercado de pesticidas basados en químicos neocotinoides, mortales para las abejas y las plantas impregnadas con estos pesticidas. Sin la remoción de estos pesticidas del mundo agrícola seremos los creadores de la hambruna que nos puede matar porque no cuidamos a las abejas.

Conoce, protege y cuida a las abejas y otros insectos de tu comunidad.

 

 

“Hay muchas otras abejas y avispas dentro del orden de insectos de los himenópteros, hay muchos otros insectos que también son polinizadores, no sólo las mariposas y las polillas. Aves como los colibríes son  polinizadores. Los murciélagos en el desierto de Sonora polinizan a los grandes cardones que hacen único a nuestro paisaje”.

 

*Horacio de la Cueva es investigador del Departamento de Biología de la Conservación, en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). cuevas@cicese.mx // http://horaciodelacueva.blogspot.com/

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