“Ni muy tristona, ni muy tristona”

sábado, 23 de marzo de 2019 · 08:37

Por Horacio González Moncada*

En días recientes ocurrió el sensible deceso de la señora Concepción Silva, de la comunidad indígena San José de la Zorra.

Doña Concha, como cariñosamente le conocían, perteneció a una generación que fue educada todavía con el kumiai como lengua materna.

Hábil artesana, transmitió a sus hijas y nietas el conocimiento de las ancestrales técnicas de elaboración de cestería de junco y sauce. Debido al duelo, la comunidad suspendió su fiesta tradicional, que se lleva a cabo cada 19 de marzo.

En el 2005 el historiador Mario Alberto Magaña, publicó el libro Ni muy tristona ni muy tristona... Testimonios de mujeres paipai y kumiai de Baja California, editado en primera instancia por el Instituto de Cultura de Baja California (ICBC).

El origen de esta publicación es un proyecto donde el autor realizó entrevistas a personajes de la zona rural como vaqueros, borregueros, ganaderos, mineros e indígenas y su percepción sobre Ensenada y la región.

Para los interesados el material obtenido de 20 conversaciones puede ser consultado en el Archivo de la Palabra del Instituto de Investigaciones Históricas, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). 

 

El cambio de vida mujeres indígenas

Entre las entrevistas se destacaron 5 de mujeres indígenas de las comunidades de La Huerta y Santa Catarina:  Francisca Ochoa, Anacleta Albañez, Ernestina “Flora” Albañez, Manuela Aguiar y Teodora Cuero, quienes tuvieron oportunidad de compartir sus recuerdos desde la infancia hasta su edad madura. 

El autor respetó en tanto fue posible la oralidad y sintaxis que ellas utilizaron para ser fiel al sentido de cada expresión

A través de sus testimonios, las entrevistadas nos presentaron el cambio dramático de su realidad,  ejemplo de ello, alguna mujeres en su etapa de niñez y adolescencia participaron en las migraciones anuales para subir y recolectar piñones libremente en la sierra, y al paso de los años con la formación de ejidos y ranchos, los cercos y puertas provocaron la interrupción de estas tradicionales formas de vida, o bien, sus recuerdos de Ensenada, como lo platicó Flora Albañez del año 1946:

¡Uy! Ensenada era monte.  Allá por lado donde está ese… del Bajio pa´acá, ahí era puro tular…Todo era un lago ahí, para acá, todo lo que es para acá, era lago, no había casas, no había nada, puro charco nomas ahí”.  

Si bien Concepción Silva, perteneció a una generación posterior a quienes aparecen en el libro, su biografiá es afín a la de ellas, en tanto que les tocó vivir un mundo en donde elementos de su cultura como la lengua están en riesgo de desaparecer.

En 2018, el Archivo Histórico Pablo L. Martínez, del estado de Baja California Sur, que dirige Elizabeth Acosta Mendía, tuvo el acierto de publicar una segunda edición de este libro, el cual será presentado en la reunión mensual del Seminario de Historia de Baja California el 27 de marzo, a las 19:00 horas, en el Salón Casino del Riviera de Ensenada, con palabras a cargo del autor, la maestra Acosta y la joven kumiai, Yinna Aldama.

 

 

“El origen de esta publicación es un proyecto donde el autor realizó entrevistas a personajes de la zona rural como vaqueros, borregueros, ganaderos, mineros e indígenas y su percepción sobre Ensenada y la región”.

 

 

*Presidente del Seminario de Historia de Baja California.

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