Vida

Cuídate del golpe de calor

Durante la canícula se esperan temperaturas mayores a los 40 grados centígrados; toma las precauciones adecuadas para prevenir consecuencias a la salud
miércoles, 22 de julio de 2020 · 00:00

AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

Subestimar un golpe de calor podría ocasionar graves consecuencias a la salud, desde una deshidratación hasta un derrame cerebral.

Pese a que la mayoría de las personas cumpliendo con la cuarentena impuesta por la pandemia de Covid-19 por lo que no salen de casa y no se exponen directamente al sol, esto no significa que estén libres del riesgo de un golpe de calor por la canícula, sobre todo los adultos mayores y los niños pequeños.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, la canícula, que inició el 12 de julio, durará hasta el 20 de agosto y se esperan temperaturas mayores a los 40 grados centígrados.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) explica en su Programa Sectorial 2020-2024, publicado el 7 de julio, que en los últimos 50 años las temperaturas promedio del país aumentaron un 0.85 grados centígrados, lo que provoca un mayor número de días cálidos extremos, de temperaturas arriba de los 39 grados centígrados.

El Programa Sectorial también advierte que el número de casos de enfermedades por golpe de calor podría aumentar un 47 por ciento en las próximas dos décadas.

1. GOLPE AL ORGANISMO
Melissa Hughes García, especialista en Geriatría Clínica, explica que un golpe de calor es un cuadro clínico grave ocasionado por el exceso de calor en el cuerpo.

“El golpe de calor suele provocarse cuando la temperatura corporal se eleva por encima de los 37.5 a los 39 grados centígrados y lo deshidrata”, dice.

“Los factores que influyen en un golpe de calor pueden ser desde la temperatura del medio ambiente, exceso de ejercicio, la exposición directa y prolongada del sol, la edad y la genética (características físicas de cada persona)”.

2. SU PELIGRO PARA LA SALUD
Cuando hay un golpe de calor, el organismo es incapaz de regular su propia temperatura, lo que provoca un desajuste térmico que requiere de atención médica inmediata para evitar daño a un órgano o la muerte.

La pediatra Cipatli Ayuzo Del Valle menciona que puede haber desde una deshidratación moderada, insolación, hasta situaciones más complicadas como alteraciones en los electrolitos, un trauma cráneo encefálico o hasta un derrame cerebral.

3. LOS MÁS VULNERABLES
Especialistas recalcan el riesgo sobre todo en menores de 6 años o mayores de 60, y en personas que no se hidraten adecuadamente, que tengan sobrepeso o una situación degenerada de salud.

Ayuzo Del Valle detalla que los niños tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor entre más pequeños sean, y puede suceder en cuestión de minutos al estar expuestos a altas temperaturas y sin hidratación constante.

“Los niños tienen mayor contenido de agua en su cuerpo que un adulto, por ejemplo, un 70 por ciento del cuerpo de un bebé es agua, y entre más va creciendo, este porcentaje va disminuyendo en su cuerpo.

“El golpe de calor puede suceder en pocos minutos en un niño pequeño o un bebé ante la pérdida de líquidos, por sudoración, orina o por calor como tal. Se deshidratan más rápido que un niño más grande o un adolescente”, dice.

Los adultos mayores son vulnerables porque pueden tener un golpe de calor y no presentar síntomas o confundirlo con la vejez.

“Parte del envejecimiento fisiológico es que el adulto mayor puede tener menor capacidad para percibir la temperatura y la sed. El mecanismo de la sed también se ve alterado por lo que tienden adoptar menos medidas para poder protegerse del clima o mantenerse hidratado”, menciona la geriatra Melissa Hughes García.

“Y es aún más complicado con los pacientes que tienen deterioro cognitivo o demencia porque batallan para expresarse y reconocer los síntomas. Así que uno como cuidador tiene que estar muy alerta”.

4. LOS SÍNTOMAS
De acuerdo con la pediatra Cipatli Ayuzo Del Valle, los síntomas de golpe de calor en un niño o un bebé son irritabilidad, somnolencia, pérdida del conocimiento, mareo, dolor de cabeza y enrojecimiento de la piel.

La geriatra Melissa Hughes García menciona que en los adultos mayores los síntomas de un golpe de calor son mareos, enrojecimiento de la piel, delirio, resequedad, afectación del estado de conciencia, confusión, comportamiento aberrante o incoherente, taquicardia, presión baja, dolor de cabeza, convulsiones, dificultad para respirar, náusea y vómito.

5. CÓMO PREVENIRLO
El golpe de calor no solo sucede por exposición al sol, también puede ocurrir dentro de casa si no se cuenta con las medidas adecuadas de prevención, como hidratación constante y cuidado de la piel.

“Para prevenir un golpe de calor en bebés se le debe dar leche materna a libre demanda, y los niños deben tomar agua cada 20 o 30 minutos en temporada de calor “, comenta la pediatra Ayuzo Del Valle.

En caso de tener acceso a la playa, piscina o espacio al aire libre, se debe evitar hacerlo entre las 10:00 y las 14:00 horas, evitar la exposición directa del sol y siempre usar bloqueador solar. Sin embargo, en menores de 6 meses no se recomienda usar bloqueadores, en su lugar utilizar gorras y ropa ligera que proteja su piel.

Ayuzo Del Valle recalca que la hidratación debe ser cada 20 o 30 minutos, aún si están dentro del agua.

“Cuando están dentro de la piscina se pueden sentir que están hidratados, pero están por horas sin tomar agua, así que hay que salir o sacar a los niños de la piscina parar hidratarlos con agua o electrolitos”.

Otra recomendación es usar ropa de algodón y ligera, bañarse para bajar un poco la temperatura corporal, evitar las bebidas de alcohol y azucaradas, evitar el ejercicio, y el uso de hornos y estufas cuando hace mucho calor.

Al adulto mayor se le debe de mantener con ropa fresca, mantenerlo hidratado y en un lugar fresco de la casa, revisar que esté orinando, y evitar cubrirlo con suéteres o cobijas.

“Todas estas recomendaciones aplican a adultos y jóvenes, las recomendaciones son las mismas solo que el adulto mayor y los niños son más propensos”, menciona la geriatra Hughes García.

6. CÓMO ACTUAR SI SUCEDE
Las especialistas señalan que lo principal es bajar la temperatura lo más rápido que se pueda, ya sea con un baño o aplicar una compresa en la cabeza y el cuello.

“Si es un niño y está inconsciente tiene que ser trasladado inmediatamente en un hospital para poder hidratarlo en la vena. Si está consciente se tiene que hidratar con soluciones que tengan electrolitos”, explica Cipatli Ayuzo Del Valle.

“Hidratarlo al menos con una onza de agua cada 15 minutos hasta que el niño comience a orinar y revisar si es con sangre, en color oscuro o si dejó de orinar. Hay que vigilarlo por 24 horas y darle de comer alimentos con agua como frutas, sopas y gelatinas”.

Melissa Hughes García, especialista en Geriatría, recomienda que si es un adulto se mantenga en una posición de semirecostado, se le de agua fresca en pequeños sorbos y en caso de notar que no orina, tiene la piel agrietada, ojos hundidos y labios y lengua seca llevarlo a urgencias.
 



A prevenirlo
El golpe de calor no solo sucede por exposición al sol, también puede ocurrir dentro de casa. Estas recomendaciones pueden ayudar a prevenirlo:

+ En bebés dar leche materna a libre demanda.
+ A los niños darles a tomar agua cada 20 o 30 minutos.

+ En caso de tener piscina o salir al jardín, evitar hacerlo entre las 10:00 y las 14:00 horas.

+ Evitar la exposición directa del sol y siempre usar bloqueador solar. En menores de 6 meses no se recomienda usar bloqueadores; en su lugar utilizar gorras y ropa ligera que proteja su piel.

+ Usar ropa ligera de algodón.

+ Evitar las bebidas de alcohol y azucaradas.
+ Evitar el uso de hornos y estufas cuando hace mucho calor.

+ Al adulto mayor se le debe de mantener con ropa fresca, hidratado y en un lugar fresco de la casa y revisar que orine.

+ Las recomendaciones aplican por igual a adultos y jóvenes.
 

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